Las empresas a menudo plantean a los consultores problemas que son difíciles de resolver. Un cliente puede necesitar una amplia gama de apoyo: adquirir o deshacerse de una línea de negocio; o cambiar una estrategia de marketing; o reestructurar la organización para poder adaptarse más fácilmente a los cambios; qué políticas financieras adoptar; o cuál es la solución más práctica a un problema de retribución, moral, eficiencia, comunicación interna, control, sucesión administrativa etc.
Nuestras empresas clientes deben esperar que exploremos el problema antes de intentar resolverlo y darse cuenta de que puede cambiar a medida que se desarrolla el estudio.
Una solución al problema equivocado o una solución que nunca se implementará es útil. La resolución de problemas es el proceso que se lleva a cabo para encontrar soluciones a problemas complejos o difíciles, adoptando un enfoque analítico utilizando métodos científicos. La resolución eficaz de problemas requiere que nuestros consultores reconozcan y comprendan plenamente el problema.